El Hábito de Nadal Contra el Efecto Derrota (y Cómo Puede Transformar Tu Salud)

¿Has oído hablar del “Efecto Derrota”?

Esa voz interna que aparece cuando las cosas no van como esperas y te susurra:

«Ya rompiste la dieta con esa pizza, ¿para qué seguir intentándolo?»

«Llevas una semana sin entrenar, claramente esto del gimnasio no es para ti.»

«Todavía no has definido tu propósito de vida, así que olvídate porque no existe»

El Efecto Derrota es la primera pieza que desencadena lo que los científicos llaman el ‘ciclo inútil del peso’, una rueda en la que pierdes peso, lo recuperas, te frustras, abandonas y vuelves a empezar.

el ‘ciclo inútil del peso’, una rueda en la que pierdes peso, lo recuperas, te frustras, abandonas y vuelves a empezar.

Muchos gurús nos dicen qué hacer al respecto:

  • no lo eches todo por la borda
  • piensa en el largo plazo
  • mantente adherente

Ya.

Pero saber qué hacer no suele ser la ayuda que necesitamos.

La verdadera ayuda es una emoción perdurable que nos muestre cómo hacerlo y que nos recuerde que es posible: necesitamos una historia.

Así que hoy te voy a contar la historia de cómo un tenista de 35 años, al que le dijeron que se quedaría cojo a los 19, venció el «Efecto Derrota».

Descubrirás el hábito que usó y cómo tú puedes aplicarlo desde esta misma semana.

Para eso nos tenemos que ir a la final del Australian Open de 2022 entre Rafael Nadal y Daniil Medvedev…

Medvedev vs Nadal: Un Partido Mental

Tras dos sets, todo apuntaba a una derrota inevitable para Nadal.

Medvedev estaba imparable. Venía de ganar el primer set con un 6-2, pero Rafa planta cara en el segundo, jugando un punto largo que termina ganando y que es clave para entender su actitud:

“El otro está jugando mejor que yo, pero estoy mentalizado para hacer lo que llevo haciendo los últimos 15 años de mi carrera: jugar cada bola como si fuera única”.

Aun así, pasa algo también frecuente en la carrera de Nadal: el rival es superior y se termina imponiendo. Así que Medvedev se lleva el segundo set en un ajustado tie-break (7-6).

En ese momento Nadal estaba exhausto física y mentalmente. Incluso su equipo lo veía imposible: «de esta no remonta». Nadie había remontado un 2-0 en una final desde 1965, así que la derrota era tan sólida que casi se podía tocar.

Cuando digo sólida me refiero a que en el tercer set se llega a un 3-2 y 40-0 a favor del ruso.

Uno en su sano juicio se diría:

“Bueno, mira, llevo cinco meses sin competir y acabo de recuperarme de un positivo por COVID, me puedo volver a Mallorca con la cabeza bien alta”.

Es cuando entra en juego el “Efecto Derrota”.

Nadal podría haber pensado eso pero, aunque lo hiciera, no le separó de seguir haciendo lo que estaba haciendo: honrar cada intento, cada bola en juego para ponerla dentro, para hacerla buena.

Hacer todo lo que estuviera en su mano sin dejarse influir por el peso dramático del desenlace.

¿Qué pasa entonces?

Nadal pone en juego un punto largo que acaba con un derechazo ganador que levanta a todo el público de Melbourne de sus asientos en un estallido de gritos y éxtasis.

Punto de inflexión: Medvedev 2 – Nadal 1.

Ya en el cuarto, Rafa sigue a lo suyo, haciendo de cada bola una sesión de meditación. Este enfoque de olvidarse del resultado final y centrarse solo en la siguiente oportunidad libera tensión y genera confianza. Prueba de ello es el zambombazo de saque que Medvedev no es capaz de devolver y que cierra el set en 6-4.

Medvedev 2 – Nadal 2.

Llegamos al quinto y definitivo set. Nadal empieza bien, a lo suyo. Tiene uno de esos momentos cumbre con un golpe que pega en carrera y que pone la bola en la línea paralela (la famosa “nadalada”). 5-3 para el español.

Pero Medvedev, que también es muy bueno, remonta y pone el 5-5.

A nivel mental, ese momento es un nuevo precipicio:

“Creías que tu táctica de centrarte en cada bola te iba a funcionar, pero el otro también remonta, es mejor que tú y ahora, pobre mortal, después de tanto remar es cuando vas a morir en la orilla para darte cuenta de que lo único que has logrado con toda esta movida es una derrota que duela más”.

[Perdón por ser tan ácido, pero estoy tratando de hacer justicia a cómo nos habla la mente muchas veces.]

Pero Nadal vuelve a hacer luz de gas a la cabeza y a honrar cada punto, alguno de los cuales roza la perfección o se iguala a ella, yo ya no sé, tampoco soy experto en tenis.

El caso es que después de 5 horas y media de final y varias barreras mentales derribadas por el camino, Nadal gana el partido y el título 21 de Grand Slam de su carrera deportiva, colocándose, en ese momento, como el mejor tenista de la historia.

https://twitter.com/Olly_Tennis_/status/1744030621368770668

El hábito de 3 pasos (P.A.R.) Para Salir Del “Efecto Derrota”

Paso 1. Punto a punto

Honra cada intento.

¿Sabes cuál ha sido el mantra que más ha repetido Nadal en las ruedas de prensa de toda su carrera? (imagina la ceja izquierda elevada de Nadal)

“Seguí creyendo hasta el final para darme una oportunidad”.

¿Cómo te das una oportunidad? Jugando cada punto sin la presión de las circunstancias, sino concediéndote el derecho a jugarlo. Diciéndote:

“Me he ganado la oportunidad de jugar este punto bien y lo voy a jugar con toda mi intención sin importarme el resultado, o lo adversa que sea la situación”.

→ Tip Extra: si te quieres venir todavía más arriba como me pasa a mí a veces, ayuda mucho repetirse el mantra “DUO”: Date Una Oportunidad.

Paso 2. Acción sin anticipación

Una de las ideas centrales del libro El juego interior del tenis de Timothy Gallwey es que las mayores pérdidas de concentración ocurren cuando anticipas un resultado negativo o te quedas atrapado en los errores del pasado.

Así que este paso es claro: no anticipes el final. No te dejes consumir por la negatividad y repítete mentalmente:

«Bueno, ya veremos».

Así das espacio a la posibilidad de que las cosas cambien.

Paso 3. Repite el presente

El paso final está en repetir continuamente este enfoque de atención en el aquí y el ahora. Cada pequeña acción reconstruye tu confianza y tu capacidad de actuar con claridad.

En palabras de Gallwey:

«Cuando tu atención está puesta en el aquí y ahora, las acciones que necesitas realizar tienen la mejor oportunidad de llevarse a cabo exitosamente, haciendo que el futuro se convierta en el mejor presente posible.»

Mi Experiencia Real Usando Este Hábito

Como ves, he sido otro seguidor de Nadal y por eso he usado su caso, pero sin duda el mejor ejemplo es el de alguien cercano a ti que encarne estos valores.

Lo que pasa es que el tenis y los hábitos suelen encajar bien. Por eso me ha parecido oportuno mencionar todo ese juego mental interno del que habla Gallwey en el brillante libro ya mencionado:

«El juego interior se juega contra obstáculos como las pérdidas de concentración, el nerviosismo, las dudas y la autocrítica. En resumen, es un juego para superar todos esos hábitos mentales que nos impiden alcanzar la excelencia.»

Yo no solo he aplicado estos 3 pasos para mejorar mi composición corporal y mantener mis hábitos de nutrición.

Es un modelo que sigo usando cada día con mi marca personal.

Mira, escribo esta newsletter desde 2023 y varias veces he querido abandonarla por el lento crecimiento de suscriptores al principio. O ahora que me he abierto Instagram, y que ves que los seguidores no te crecen de mil en mil cada día, como algunos otros creadores.

Pero en lugar de dejarme llevar por el Efecto Derrota, vuelvo a esos tres pasos y trato de darme una oportunidad.

Eso sí, cada vez intento que esa oportunidad sea mejor, preguntándome qué he hecho mal y qué puedo mejorar, inspirándome en los que tienen los resultados que a mí me gustaría tener.

Solo así consigo vencer el bucle de negatividad y pasar de un modelo frustrante a un modelo sano a nivel mental en donde no me fustigo con los resultados, sino que disfruto del proceso mientras lo mejoro.

Estoy seguro que tanto tus resultados como los míos llegarán de esta manera.

Tus Próximos Pasos

¿Listo para darte una mejor oportunidad y superar el “Efecto Derrota”?

Te resumo:

  1. Recuerda el partido de Nadal y aplica el método PAR:
    • Punto a punto
    • Acción sin anticipación
    • Repite ese presente nuevo que has creado
  2. Date una oportunidad real esta semana repitiéndote cuando la situación se ponga adversa: “DUO” o “Date Una Oportunidad” (puedes añadir un carajo! al final o similar, suele ayudar…)

Si puedes hacer eso, puedes ganar el Open de Australia o lo que en tu caso se asemeje más a eso: que no fracases con tu dieta, que llegues a consolidar hábitos saludables y que termines definiendo con claridad tu propósito en la vida.

Casi nada.

Y si quieres, cuéntame cómo te va. Responde a este correo y comparte conmigo tus avances o dificultades.

Eso es todo por esta semana.

Nos vemos el sábado que viene.

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